Los jóvenes deberían poder acceder a experiencias de aprendizaje significativas dondequiera que estas ocurran. Años de trabajo conjunto con familias, organizaciones comunitarias y proveedores de actividades de aprendizaje fuera del horario escolar en todo Colorado han demostrado que, para hacer posibles estas oportunidades, es necesario combinar recursos flexibles, orientación confiable, alianzas sólidas y programas que respondan a las necesidades.

Esta labor también ha reforzado una lección importante: el acceso no depende únicamente de que las familias puedan costear una oportunidad y desenvolverse en ella, sino también de que los proveedores cuenten con el personal, el espacio, los recursos, las relaciones y los sistemas necesarios para ofrecerla de manera constante. A medida que las comunidades trabajan para ampliar el aprendizaje más allá del aula, la infraestructura que sustenta dichas oportunidades merece una mayor atención.

La colaboración entre recursos gestionados por las familias y la capacidad de los proveedores

La financiación gestionada por las familias es un elemento clave para lograr un panorama de aprendizaje más equitativo. Ya que permite que actividades como campamentos, clases, programas de tutoría, experiencias artísticas o membresías sean económicamente viables. Asimismo, fomenta la autonomía al brindar a las familias una mayor capacidad para elegir las oportunidades que mejor se adapten a sus hijos.

Los recursos destinados a los proveedores generan condiciones complementarias que aseguran que dichas elecciones den los resultados esperados. Para crear y mantener las oportunidades que buscan las familias, las organizaciones sólidas requieren personal, espacios, materiales, coordinación y sistemas estables. El acceso depende tanto de la capacidad de participación de las familias como de la capacidad de ejecución de los proveedores.

La beca *My Spark* de Denver —inspirada en los fondos de Dólares para el aprendizaje (Learning Dollar Funds) de la organización RESCHOOL— constituye un ejemplo de cómo estos elementos pueden trabajar en conjunto. Lanzada inicialmente por la Ciudad y el Condado de Denver, Mile High United Way y Gary Community Ventures, y gestionada actualmente por la Denver Public Schools Foundation, *My Spark* ofrece a las familias elegibles con hijos en educación intermedia (middle school) hasta 1,000 dólares para elegir entre más de 200 proveedores locales de actividades de enriquecimiento. Este modelo canaliza recursos hacia las familias y, al mismo tiempo, las conecta con una red de oportunidades comunitarias, contribuyendo así a generar inscripciones e ingresos para los proveedores participantes.

No se trata de elegir una opción u otra. Un acceso sostenible requiere la colaboración conjunta de recursos gestionados por las familias, servicios de orientación, capacidad de los proveedores y coordinación del ecosistema. Para los financiadores y legisladores públicos, el desafío consiste en fortalecer el conjunto de relaciones y condiciones que conectan a los jóvenes con estas oportunidades.

El acceso de calidad conlleva requisitos operativos reales

El aprendizaje de alta calidad fuera del horario escolar no surge por casualidad. Depende de condiciones operativas prácticas que permiten a los proveedores establecer relaciones, crear entornos seguros y acogedores, ofrecer programas de manera constante y mejorar con el tiempo.

La ciudad de Providence, Rhode Island, es un ejemplo de cómo puede verse esta infraestructura a nivel de ecosistema. Tal como describe un reciente análisis de *Getting Smart* sobre el enfoque de la ciudad, la *Providence After School Alliance* (PASA) ha colaborado con escuelas, organizaciones municipales y comunitarias para lograr que el aprendizaje fuera del horario escolar esté mejor coordinado y sea más accesible. Su modelo ha incluido centros de aprendizaje en los vecindarios, sistemas compartidos de inscripción y programación, apoyo con el transporte, desarrollo profesional para quienes trabajan con jóvenes y normas comunes de calidad para los programas.

La lección no es que todas las comunidades deban replicar el modelo de Providence. La enseñanza es que ampliar el acceso requiere prestar atención a los sistemas que rodean a los programas individuales. El transporte, el desarrollo de la fuerza laboral, la coordinación, las normas de calidad, las asociaciones basadas en la confianza y una infraestructura sostenible influyen en la capacidad de hacer llegar de manera fiable las oportunidades de aprendizaje a los jóvenes.

Las investigaciones a nivel nacional ofrecen contexto sobre la importancia de mantener una atención constante a estas condiciones. La encuesta sobre la fuerza laboral *The Power of Us* reveló que el 69% de los profesionales que trabajan con jóvenes señalaron que una mejora necesaria en sus empleos sería recibir mejores salarios y/o prestaciones. Por su parte, una encuesta de la *Afterschool Alliance* a proveedores indicó que el 81% expresaba preocupación por la contratación de personal, la retención del mismo o ambas cosas. Aunque se trata de hallazgos nacionales —y no de mediciones específicas de la fuerza laboral de proveedores en Colorado—, estos subrayan la importancia de realizar inversiones que ayuden a las organizaciones que atienden a jóvenes a mantenerse sólidas y fiables.

La infraestructura que sustenta el acceso no es algo abstracto. Se trata del instructor que puede recibir una remuneración y capacitación adecuadas; del coordinador capaz de organizar a las familias, los horarios y la logística; y de contar con espacios fiables, materiales, seguros y capacidad administrativa. En conjunto, estas condiciones permiten a las organizaciones comunitarias responder a los intereses de los jóvenes y ofrecer programas con constancia y esmero.

Cómo se ve en práctica la infraestructura de los proveedores: Fondos para proveedores en Globeville, Elyria y Swansea

El programa de Dólares para proveedores de RESCHOOL del 2025 en Globeville, Elyria y Swansea (GES) ofrece un ejemplo práctico de lo que pueden facilitar los recursos flexibles destinados a los proveedores. Las familias ayudaron a identificar los tipos de oportunidades que deseaban para las comunidades de Globeville, Elyria y Swansea. La organización Cultivando actuó como puente entre las familias y los proveedores, involucrando a los residentes y colaborando con los proveedores para desarrollar programas moldeados por las prioridades y las relaciones del vecindario.

A través de esta colaboración, RESCHOOL apoyó dos programas de enriquecimiento comunitario para jóvenes: un programa de seis semanas centrado en fuerza, acondicionamiento físico y atención plena (*mindfulness*), y un programa de diez semanas de música y alfabetización. La distribución de los gastos revela información importante. El 44% se destinó a la remuneración y capacitación de instructores y mentores. Otro 18.5% cubrió materiales del programa y equipo musical; el 18% se asignó a la coordinación del programa y el 11% al alquiler de espacios y seguros. Los fondos restantes cubrieron gastos administrativos, así como refrigerios e hidratación.

No se trataba de costos secundarios. Eran los componentes que permitieron llevar a cabo programas de seis y diez semanas para jóvenes de entre 5 y 15 años. Este ejemplo no pretende afirmar que todos los proveedores de Colorado tengan el mismo presupuesto o las mismas necesidades; más bien, demuestra cómo los recursos flexibles para proveedores, fundamentados en la colaboración comunitaria, pueden ayudar a convertir oportunidades prometedoras en iniciativas sólidas y confiables.

La visibilidad también es infraestructura: el ecosistema de aprendizaje de Denver

La infraestructura de los proveedores no se limita a lo que sucede dentro de un programa específico. También depende de si una comunidad puede visualizar su panorama de aprendizaje con suficiente claridad para conectar, colaborar y plantear mejores preguntas en conjunto.

El Ecosistema de Aprendizaje de Denver (Denver Learning Ecosystem), creado por RESCHOOL, Moonshot y Embark Education, hace que dicho panorama sea más visible. La plataforma en tiempo real incluye más de 400 organizaciones y permite a los usuarios explorar el ecosistema mediante visualizaciones de gráficos, mapas y tablas.

Un directorio no permite medir la capacidad de inscripción actual, las plazas disponibles, la estabilidad financiera, las necesidades de personal, la calidad del programa, el acceso al transporte ni los horarios. No constituye una evaluación de la capacidad de los proveedores; más bien, crea un nivel compartido de visibilidad y coordinación que permite identificar organizaciones y patrones para un análisis más profundo.

Esta visibilidad puede ayudar a financiadores, legisladores, proveedores y socios comunitarios a determinar dónde podrían las alianzas fortalecer lo existente, dónde se requiere una escucha más atenta o más datos, y cómo las inversiones pueden respaldar las oportunidades de base comunitaria. Un mapa no sustituye al apoyo operativo, pero facilita la colaboración y la toma de decisiones de inversión más fundamentadas.

Fortalecer el ecosistema en torno a los jóvenes y las familias

El objetivo no es simplemente aumentar la financiación. Se trata de garantizar que los fondos, las relaciones y la información compartida fortalezcan condiciones que permitan que existan oportunidades de aprendizaje, que estas respondan a las prioridades locales y que perduren en el tiempo.

Para los financiadores y los legisladores, esto implica considerar la ecuación completa del acceso. Los recursos gestionados por las familias pueden reducir costos y ampliar las opciones disponibles. La orientación y el acompañamiento pueden ayudar a las familias a encontrar oportunidades con confianza. Las inversiones en la capacidad de los proveedores pueden ayudar a las organizaciones a desarrollar el personal, las operaciones y la calidad necesaria para prestar sus servicios. Una mayor visibilidad compartida puede facilitar una coordinación y colaboración más informada.

Estos componentes se refuerzan mutuamente. Cuando los proveedores cuentan con recursos flexibles y alianzas sólidas, pueden profundizar sus relaciones y mejorar sus programas. Cuando las familias pueden encontrar, costear y acceder a oportunidades confiables, tienen mayor capacidad para participar en actividades de aprendizaje fuera del horario escolar. Y cuando las comunidades pueden visualizar mejor el ecosistema, son capaces de identificar interrogantes y posibilidades que vale la pena abordar en conjunto.

La función de RESCHOOL es fomentar dichas conexiones: reunir a familias, proveedores, financiadores, líderes del sistema y organizaciones comunitarias para lograr que las oportunidades de aprendizaje sean más accesibles, visibles y acordes a las necesidades de la comunidad.

Si queremos que más jóvenes dispongan de opciones significativas fuera del horario escolar, debemos invertir en las condiciones que permitan que esas opciones existan y perduren. Explore el *Denver Learning Ecosystem* (Ecosistema de Aprendizaje de Denver) para conocer el panorama del aprendizaje extracurricular en la ciudad, descubrir organizaciones y evaluar dónde podría ser necesaria la colaboración o la inversión.